Novedades ¿Quién es Robin Wood? Sus Personajes Mundo Wood Expedientes W Puro Wood Contacto/Contact us

SUS PERSONAJES: DAX

Por Ariel Avilez


Muy al estilo de la época –estamos hablando de mediados de 1978-, la Editorial Columba arrancó la publicación de esta serie a lo grande: en la revista D’Artagnan Súper Álbum n° 13 vieron la luz de un tirón los tres primeros inquietantes episodios de Dax. Propuesta absolutamente novedosa en el ámbito nacional la de esta historieta de Robin Wood, ya que mezclaba acontecimientos de la historia china, artes marciales y situaciones sobrenaturales. Por su parte, el dibujo de Rubén Marchionne –quien reconoce influencias de Alex Toth en la puesta en página- es sólido, sintético y sugerente, apoyado en una muy rica documentación, y se luce especialmente cuando aplica con maestría la técnica del claroscuro.
Más de setenta episodios llevados a cabo por esta dupla entrañable entre el año de su creación y 1984 sustentan la merecida fama de esta serie que es, a no dudarlo, una de las más inspiradas de Wood.

La Rebelión de los Boxers
Daniel es un niño extraño en tierra extraña: sus padres franceses lo hicieron nacer en China, en una misión franciscana en la que su padre cumple funciones médicas en compañía de su esposa. El muchacho es muy callado y poco expresivo, pero lo que llama especialmente la atención de él es esa mirada suya de ojos pálidos, incoloros, intimidantes.
Estamos a fines del siglo XIX y el panorama no es alentador para los extranjeros ya que, movilizados por un creciente sentimiento xenófobo y liderados por una secta de expertos luchadores fanáticos –los boxers-, se producen cuantiosos y violentísimos levantamientos en contra de emplazamientos europeos en territorio chino, a los que se acusa de atentar en contra de la milenaria cultura local pervirtiendo y contaminando sus costumbres.
Sea como fuere, el doctor René Xavier confía en su prestigio entre los nativos y decide quedarse ahí donde está. Mala elección, por supuesto, pero apenas tiene tiempo de arrepentirse cuando ya es pasado por las armas, seguido por su esposa. Daniel huye en silencio, y en silencio utiliza por primera vez uno de sus poderes –su mirada hipnótica- cuando uno de los asesinos intenta darle alcance; pero como aún no sabe matar con los ojos, remata el asunto –y al chino- con el arma de su padre, una muy terrenal y contundente Colt Navy.
Providencialmente, el señor Hong, un bóxer que debía la vida al doctor René, opta por olvidar la causa de sus hermanos y decide huir con el niño y criarlo como hijo suyo.
Comienza así una nueva vida para Daniel Alexander Xavier. O DAX, como comienzan a llamarlo.

En busca de Yen-Li
Adoctrinado por el bóxer Hong, Dax se convierte en un experto luchador de ese boxeo que utiliza piernas y brazos. Y aunque es temido por sus vecinos –comienza a difundirse la creencia de que tienen tratos con el diablo-, trabaja a la par de ellos en los arrozales y parece ser feliz en compañía de su padre adoptivo y su hija, la cieguita Yen-Li. Incluso se niega a volver a Francia cuando emisarios de su riquísima familia parisina envían por él.
Sin embargo, tiene poco tiempo para pensar en esto: estando él ausente, unos piratas matan a Hong y raptan a la chinita. Se larga entonces a la aventura, siguiendo el rastro de su hermana que, por su belleza, se convierte en obsequio de cuanto poderoso bandido circule por allí. Y aquí y allá Dax va dejando su marca y forjando su leyenda; instintivamente ayuda al prójimo desinteresadamente y también, instintivamente, utiliza esos poderes inexplicables que ostenta: hipnosis, telequinesis, dominio del fuego, etc.
Meses de búsqueda lo encuentran al final del camino al frente de un barco pirata, amo y señor de las voluntades de todos sus tripulantes. Todo concluye en la Isla del Dragón cuando, a un paso de rescatar a su hermana, opta por no hacerlo al notar que la niña se ha enamorado de su captor, un temido señor de la guerra.

En Busca de los Shaolin
Ya libre de las responsabilidades que guiaron sus pasos en los últimos años, Dax encuentra tiempo para ocuparse de la naturaleza de sus poderes. Su encuentro con un monje Shaolin lo convence de que es en el templo oculto de estos seres de legendaria pureza y sabiduría donde hallará las respuestas y encontrará sentido a su vida.
El viaje y la búsqueda se hacen interminables y las aventuras se suceden sin respiro: pobres oprimidos, ricos angustiados, Dax no discrimina en lo más mínimo y donde puede dar una mano, la da. Es por estos años cuando conoce y deslumbra a la mítica Cixí, la Emperatriz Viuda, la dama más poderosa de Oriente.
Años y kilómetros gastados que se traducen en invaluables experiencias ganadas culminan en la cima del Himalaya. Allí, el amabilísimo anciano que está al frente del Templo Shaolin lo deja con las mismas preguntas sin respuesta con las que llegó respecto a sus poderes, pero lo despacha con un norte para sus acciones, con una misión que, instintivamente, ya venía realizando desde hace muchos: utilizar sus facultades extraordinarias para el bien.

En Busca de la Virtud Perdida
Aunque ya lo había dejado en el olvido, el pasado familiar de Dax se planta ante sus ojos cuando comienza a tener visiones de una tal Lilian: se trata de su prima francesa, una jovencita que tiene la capacidad de realizar viajes astrales desprendiéndose de su cuerpo. Protagoniza con ella amenas charlas, y finalmente acepta reunirse con su abuela –poderosa Condesa, administradora de las fábricas, astilleros, viñedos y bancos de la familia- y con Marcel Xavier –un Isidoro Cañones de sus tiempos-, su primo. El punto de encuentro es Shanghai.
Si bien su abuela resulta ser, pese a su dureza, una dama muy agradable y justa, digna de ser conocida y apreciada, la impresión que Dax se lleva de Marcel no es la mejor: el ambicioso joven se ha tomado el trabajo de contratar asesinos a sueldo para liberarse del indeseado nuevo heredero y, para colmo, es un sujeto desagradable, materialista y superficial.
Como no está dispuesto a verter sangre de su familia, Dax encuentra una nueva ocupación y un nuevo objetivo: redimir a Marcel y convertirlo en un sujeto de provecho. Para tal fin, lo esposa, le ata una correa al cuello y se lo lleva a pasear a pie por toda el Asia y el este de Europa. Curiosamente, y pese a la lógica resistencia inicial, Marcel comienza a despojarse de su viejo ser y renuncia casi sin darse cuenta a sus naturales bajezas; pasado el tiempo, en medio del desierto, marcha a la par de su primo –ya sin ataduras-, secundándolo en sus quijotadas y no sólo olvidando su intención de matarlo, sino salvándole la vida en varias ocasiones y hasta tomándole sincero afecto.
El viaje de regreso a China lo culminan como guardias de una caravana que cruza Siberia y Mongolia. Para coronar la epopeya, sobreviven a una peste que cobra la vida de la mayoría.
Tras esto, y con todo el dolor del alma, el nuevo y mejorado Marcel retorna a París, a iniciar una nueva vida en todos los sentidos.

Dax, por supuesto, permanece en esa China que lo supo adoptar y devuelve el favor a quienes la habitan siempre que tiene oportunidad. El tipo es un auténtico gaucho del oriente…

Algunos de datos más:

  1. En los años en que comenzó a serializarse Dax, Marchionne compartía un estudio en la Galería Güemes con otras dos legendarias ‘M’: Mandrafina y Macagno. Los tres y en un mismo ambiente estaban haciendo historia con Robin; mientras Marchionne daba forma a las aventuras de Daniel Alexader Xavier, Mandrafina hacía sufrir mil y un desventuras a Savarese y Macagno brillaba dibujando las aventuras contemporáneas de Los Amigos.
  2. Un habitué del legendario estudio de ‘Las Tres M’ era el no menos legendario Enrique Breccia. A principios de los ochenta, el talentoso dibujante había comenzado a hacer Ibáñez con Wood pero, para despuntar el vicio, también metió mano en Dax –se recomienda especialmente echarle un ojo al episodio titulado Las Torres Negras: todo el laburo de lápices, aunque no ha sido firmado, es obra de don Enrique-; para devolver el favor, Marchionne también prestó su talento para sacar en tiempo y forma Ibáñez.
  3. Como es sabido, Robin Wood es un experto karateca. Interesado en el tema como estaba, y dado lo dificultoso que resultaba por aquel entonces encontrar documentación, solía acompañar el envío de sus guiones al dibujante con recortes de revistas francesas dedicadas a las artes marciales. Material que Marchionne supo capitalizar como base para sus fabulosas escenas de lucha.
  4. Hacia fines de 1983 Robin Wood comenzó a despegarse de Dax dejando los guiones, alternativamente, en manos de sus colaboradores habituales: Armando Fernández, Ricardo Ferrari y Gustavo Amézaga. Finalmente, fue este último quien se hizo cargo de la serie durante tres años; primero lo acompañó Marchionne y luego Frank Szilagyi. Terminada esa etapa, y hasta mediados de los ’90, el último dibujante y Ricardo Ferrari siguieron contando originalísimas historietas del querido personaje.
  5. Dos son los álbumes compilatorios que la Colección Clásicos de Editorial Columba dedicó a Dax. Allí se reúnen los primeros veinte episodios de la serie. Lamentablemente, la tirada íntegra del segundo libro salió a la venta con una falla imperdonable: dieciséis páginas faltantes que dejan trunco un episodio y sin inicio otro.

(Reseña de Ariel Avilez / avilezavilez@yahoo.com.ar - Agradecemos mucho la gentil colaboración de Rubén Marchionne)

 
Copyright © Robin Wood. Todos los derechos reservados.
Director de Contenidos: Diego Accorsi.
Diseño & Desarrollo Web: da.media diseño & hosting.
Inicio | Novedades | ¿Quién es Robin Wood? | Sus Personajes | Mundo Wood
Investi-Wood
| Expedientes W | Puro Wood | Contacto/Contact us